¿Qué hay detrás de La Senda del Caos?

Pues es una buena pregunta.

Lo cierto es que, cuando al principio alguien me preguntaba "de qué va tu libro", las pasaba un poco canutas. Tal y como yo lo veo, La Senda tiene un argumento relativamente complejo, en tanto que está compuesto por dos partes bastante distintas (lo que ya dificulta responder a esa pregunta), y además, en ambas partes se parte de una premisa que evoluciona y que se ve afectada por otros factores.

Es decir, aquello que se plantea como el argumento en un principio, pese a continuar teniendo toda su validez a lo largo y ancho de la primera parte, comienza a competir con otros factores que se desarrollan de forma paralela.

Y como suele decirse, de aquellas lluvias estos lodos; lo cierto es que me costó algún tiempo tratar de responder a aquella pregunta sin tener que desarrollar una tesis ni simplificarla hasta el punto de parecer que no tengo ni idea de sobre qué trata mi propio libro. De aquella situación terminé concluyendo que, a la hora de elaborar la sinopsis, lo mejor era dejar claro lo que estaba claro y dejar en el aire lo que no lo estaba:

"En una sociedad que se hunde en una espiral de conformismo y mediocridad, surgen personas dispuestas cambiarlo todo sin importarles el precio a pagar. De entre ellas, la joven llamada Khaelara se destaca como abanderada de un supuesto bien mayor y se embarca en un plan en el que la ética o los remordimientos no tienen cabida.

Así, pronto se hace patente que se avecina un gran cambio, aunque ninguna de las mentes más avezadas del continente alcanza a vislumbrar si éste empujará a la sociedad hacia una nueva etapa, o, por el contrario, les devolverá al odio, la guerra y el caos."



Así pues, volvemos a la pregunta inicial: ¿Qué hay detrás de La Senda del Caos? ¿De qué trata tu libro?
Siempre, siempre trato de huir del spoiler, de incluso de las sugerencias golosas. Aún así, decir que la protagonista del libro es muy dada al fanatismo no es algo nuevo: se aprecia desde el primer momento y ella misma nunca trata de esconderlo. ¿Trata el libro sobre los fanatismos? Pues no, para nada. A lo largo del libro aparecen personajes que evolucionan y personajes que no lo hacen, y en general, todos ellos (o al menos los relevantes), suelen ser coherentes con una forma de ser concreta.

¿Trata entonces de una asesina? ¿Del bien y del mal?

Pues no. Tal y como yo lo veo, no es tanto que "trate" sobre algo, sino que lo ilustre. Y en ese aspecto, creo que logra ilustrar bastante bien algunos conceptos, como la relatividad de las ideas (no sólo del bien y del mal) o hasta qué punto deben ser incuestionables algunos conceptos que tradicionalmente se han dado por sentados.

Además, aunque en La Senda los antagonistas son en general personajes de menos atractivo que los protagonistas (he cuidado esto un poco más en el Alquimista, lo prometo), la historia perfectamente podría contarse desde el lado opuesto, de forma que el rol de "buenos" y "malos" podría virar con absoluta facilidad, pero una vez más, ese no es el concepto central, al igual que no lo es el adoctrinamiento (presente de muchas maneras a lo largo de la historia), la familia o los valores, independientemente de que estos puedan aparecer con mayor o menor frecuencia.

El objetivo final de La Senda no es otro que entretener al lector
y, si cabe la posibilidad, hacerle pensar en un par de ideas. Para mí, cuando alguien me dice que ha terminado de leer el libro y que le ha gustado mucho, o que lo está leyendo y le está pareciendo ingenioso, me supone una gran alegría, porque ese es precisamente el objetivo que persigo. Si además me hace algún comentario sobre cómo le ha gustado que se cerrasen determinados hilos, por ejemplo, o sobre una determinada idea, lo cierto es que doy palmas con las orejas; a estas alturas, he admitido que el libro dista mucho de ser perfecto, y que para muchos lectores no es lo suficientemente atractivo ni de antemano ni pasadas las primeras páginas. Pese a ello, sí me siento orgulloso, de determinadas partes, destacando probablemente el cierre de la historia y de sus distintas tramas. El simple hecho de que alguna de ellas he haya podido llamar la atención tanto como la principal a alguno de los lectores y le haya servido para darle un par de uveltas a alguna idea o, simplemente, le haya dejado pensando en ello, me hace sentir verdaderamente bien, porque aunque no sea la labor principal, sí es algo en lo que he invertido tiempo y esfuerzo, y me gusta ver que de una u otra forma da sus frutos.

Y así es: tal y como yo lo veo, La Senda trata de muchas cosas y tiene bastantes personajes, tanto protagonistas como antagonistas (intercambiables entre sí, además). La función y la historia de algunos de ellos termina con ese libro, la de otros sigue, y la de algunos, parece quedar en el aire.

Y mientras que el argumento principal se mueve en unos términos sociales, también desde el primer momento parece quedar claro que el mundo en el que se lleva a cabo la historia rezuma "magia", aunque a sus habitantes no parezca importarles demasiado (¿y a quién le extraña? ya tienen bastante de qué preocuparse con sus propias vidas). Así queda claro que, aunque el argumento no atañe más que a unas pocas personas, el mundo evoluciona y se adapta, y con él lo hacen sus habitantes.

En parte, de aquí surge un poco la idea de "Leyendas Menores". Ha habido personas que me han remarcado, por ejemplo, que les ha gustado el personaje Timonska, a pesar de que aparece en muy pocas páginas y no es un personaje particularmente importante. Pese a todo, llama la atención cómo un personaje como él puede haber llegado a la posición en la que está, más aún cuando queda claro que no siempre ha estado ahí. En La Senda, una de las cosas de las que he pecado, ha sido de tratar de explicar algunas cosas que a priori no eran necesarias (no todas, por suerte👍). De todas formas, a lo que me refiero es a cómo se enseña una situación que no parece tener un origen natural y que, sin embargo, se presenta como perfectamente normal, y creo que una parte del encanto de La Senda reside en esos pequeños detalles, en ese trasfondo que está vivo y le hace a uno preguntarse cosas o simplemente decir "qué cosa más rara".

Hasta ahora, he hablado de cosas que me gustan, de ideas que sí están en la historia, y de conceptos que no son el tema central, pero no he respondido a la pregunta inicial de qué hay detrás de La Senda.

Tal y como yo lo veo, lo que hay es, precisamente el Caos: la visión de cómo con un esfuerzo proporcionalmente pequeño, se pueden desencadenar grandes cambios. De cómo con una mentira bien sembrada se pueden causar escenarios terriblemente dramáticos, de la capacidad para infundir miedo o confianza, o, como decía al principio, de lo relativo que puede ser todo según quién lo mire.

Pero claro, cuando llegué a esta conclusión, me di cuenta de que seguía sin ser capaz de explicarla en pocas palabras😅

¿Qué hay, entonces, detrás de la puñetera novela?

Un batiburrillo de ideas; no sería justo endulzarlo y decir otra cosa.

Encontramos unos personajes que en ningún momento queda claro si son los buenos o los malos, unas conclusiones muy precisas pero muy lejos de la brújula de la moralidad, y sobre todo, una historia que, tal y como me gusta pensar a mí, consigue bifurcarse para crear una sensación de progreso vivo y "realista" (dentro de lo que ofrece el género fantástico) para llegar a un punto común y único, a una situación distinta a la original, mejor en muchos sentidos y peor en otros. O sea, el batiburrillo de ideas que comentaba, pero me gusta pensar que al menos son buenas ideas.

Como siempre, el tiempo dirá... o en este caso, los lectores : )

Un saludo y, como siempre, gracias por leer.


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